¿Pelear o conciliar… ¿Tener la razón o ser feliz?

La Interacción entre personas ya significa por sí misma complejidad, las relaciones humanas son complejas, no importa de qué grado sean, entre padres e hijos, pareja, amigos y desde luego de que las relaciones de negocios no se escapan, luego entonces, esta complejidad trae consigo controversias, es altamente probable que en algún punto, si es que muchos puntos, estemos en desacuerdo con el otro, es ahí donde obra nuestra naturaleza a tener la razón, personalmente en la vida vamos tomando decisiones con el total convencimiento de que eso que elegimos es la verdad, tenemos una razón por la que actuamos, y obviamente defendemos con todo y ante todo esa razón, ahí se entabla realmente un problema, cuando esa verdad no coincide con la del otro o de los otros, y en la vida personal, actuamos entorno a como es nuestro temperamento personal a nuestras propias experiencias y a como solemos resolver de acuerdo a cada momento.

Hoy te quiero invitar a preguntarte y analizar lo siguiente, ¿si tuvieras que escribir tu propio proceso personal para resolver una diferencia con otro cual sería? ¿En qué momento te das cuenta de que aquella diferencia se ha convertido en un problema? ¿Cómo te das cuenta de que además requiere tu atención y debes resolver sí o sí? para que esta analogía nos ayude a comprender como es que funcionamos ante las problemáticas de negocios, no recuerdo de que autor lo escuche, pero recuerdo y creo realmente que en alto grado nuestros negocios son el reflejo de nuestra persona, por lo tanto, la tendencia y forma en que solucionamos los conflictos, depende de nuestra forma.

Así que luego de contestar las tres preguntas previas, podrás valorar si el proceso de mediación y negociación en los conflictos en tu empresa, son para ti, pues conllevan una buena inversión de tiempo, análisis y recursos no solo económicos.

Un buen proceso de mediación y negociación en mi propio resumen de consultoría, consiste en:

  1. Evaluar y crear condiciones para que la conciliación funcione. Determinar si el conflicto que se presenta en tu negocio, se puede mediar, si cabe la negociación o si de plano debemos ya recurrir a otros medios, un ejemplo es cuando tu cliente o empleado definitivamente dice “no quiero”. Aquí debemos identificar si estamos dispuestos a renunciar a nuestra tendencia a “tener la razón”, ojo, esto no significa olvidar tu punto de vista, sino replantearlo con amabilidad, templanza y respeto por el punto de vista de los demás, y encontrar que es a lo que se está dispuesto ceder.
  2. Sesión de conciliación. Proponer a la otra parte una sesión o platica para analizar el conflicto, fijar la intención “resolver”, establecer reglas mínimas de participación “oportunidad pareja para hablar y escuchar” también para detener la sesión si no hay actitud abierta de ambas partes,
  3. Fijar las opciones de solución y explorarlas, es muy común que en este punto ante una situación que se pudiera poner “caliente” o incomoda, deba detenerse la sesión y proponer otra donde lleven más pensadas las opciones y sientan tranquilidad, que no tomaron una decisión a la ligera o con enfado.
  4. Por ultimo establecer por escrito un acuerdo de conciliación, firmado y con testigos, que cuente de que se trató el conflicto, como es que participaron con total voluntad, la confidencialidad es súper importante, los pasos que realizaron para llegar a este punto y finalmente el acuerdo con las responsabilidad y consecuencias para cada uno en caso de no cumplirlo.

Como dije, no es un proceso sencillo, pero la experiencia finalmente causa una sensación de justicia, además la pérdida de tiempo, desgaste emocional e inversión de mayores recursos en procesos largos de demanda.

Hoy este tipo de herramientas son una apuesta y alternativa fuertemente impulsada por los mecanismos de Justicia de nuestro país en diferentes materiales legales y su fundamento es el mismo, te invito a explorar esta versión, postura e insisto en que debe partir del propio parámetro y capacidad personal de verle diferentes ángulos a una situación incómoda.