¿Realmente Sirven Los Contratos?

¿Acaso no hacemos mini contratitos todos los días en el momento en que nos comprometemos con otras personas cada día, imagína cuando hablamos de tu negocio o emprendimiento, además estos compromisos tienen un gran peso, ahora mismo me detengo a reflexionar y te lanzo una pregunta, sería padrísimo contar con contratos personales de aquellas relaciones más importantes en tu vida? No me refiero a las cositas simples, sino más bien, pensando en esa vieja regla del 80-20 (que consiste en que solo el 20% por ciento de lo que realizamos es lo más relevante para nuestra vida, nos conduce a cumplir objetivos, sueños o propósitos o nos lleva al desastroso estado de estrés al no identificar esas prioridades) ahora imagina que en ideal esas prioridades tuvieran bien definidas las reglas, hago esta analogía o invitación al análisis justo porque así es como funcionan los contratos en los negocios, no es que sea el área maaaaas importante hablando estrictamente de la generación de riqueza, de bussiness, claro que quizás la producción, la dirección, las ventas son áreas uffff súper especiales, pero verdaderamente el contar con un respaldo documentados y expreso donde se anotan las reglas del juego en las relaciones que indiscutiblemente están en ese 20% de relaciones importantes de negocios, y sabiendo que de ello quizás depende un buen ingreso por ventas, un proveedor importante que te puede meter un buen lío por no cumplir plazos a tiempo, en un servicio independiente al que le confías tu información relevante, esas áreas sin duda son importantísimas para la salud de los negocios.

Por eso hoy en este capítulo te invito a reflexionar conmigo, y si quieres compartirme tu conclusión estaré encantada de leerte, y es qué ¿Cómo te sentirías si cuentas con la certeza que te brinda un contrato, para tu negocio?

Ahora bien, es RELEVANTE para mí que en este episodio te llevas una pequeña actividad que sirva para el futuro de tus relaciones de negocios (eso sin quitar lo que ya te venía proponiendo de tus relaciones de vida, pero eso sería materia de otra reflexión) por ahora quedémonos con esta actividad, esfuérzate por identificar 5 relaciones de negocio que son parte de ese 20% de lo más importante que haces en tu día laboral (en el día a día laboral de tu negocio) puede que sean más de 5 pero busca simplificar por prioridad, por ejemplo, si eres una empresa Comercializadora de materiales de construcción y tu fuerte es la entrega de los materiales en el domicilio de tu cliente, identifica que transporte es el que más utilizas, si es tu propio transporte entonces señala ese rubro dentro de las relaciones de prioridad, y así te sigues con el área de ventas, de fabricación, embarque, etc. Y velas seleccionando (el criterio de relevancia va de acuerdo a tu propio negocio, nadie conoce mejor tu modelo y la receta secreta de tu éxito que tú mismo) así que coloca en tu lista estas relaciones de las que dependa en gran parte esa receta secreta, en el siguiente rubro pregunta de forma cerrada (con un sí o no) si esa relación esta de alguna manera documentada, luego, si ambas partes están claros de los detalles más importantes de su relación y al final si en caso de que hubiera una duda o desacuerdo podrían recurrir a ese documento para aclarar el acuerdo del inicio.

Esta es la verdadera función de los contratos, en consultoría me han tocado escuchar creencias sobre el porqué contar con contratos, desde “quiero tener un contrato por si no me paga poder cobrarle” “quiero cobrarle intereses” “quiero poder tener como exigirle sino me cumple” casi todas las ideas van en relación a algún cliente que por alguna razón genera una presunción de futuro conflicto, pero yo te invito a ver más allá, que la razón por la que es imprescindible contar con tus contratos surja del interior de tu negocio, para intentar aclarar esta visión cito una frase que me encanta “no se mata lo que se odia, se salva lo que se ama” y es que tu negocio es un reflejo de ti mismo, a si es que si eres de los que buscan tener un respaldo para echar pleito “matar lo se odia” estarás siempre en pleito en el trabajo y en tus negocios, pero por el contrario si eres de los que “salva lo que se ama” estarás construyendo sobre la visión sana de resolver en futuro y siempre buscar lo más saludable para tu vida de negocios.

Así es que te invito a tomarte un cafecito, un tecito, y reflexionar sobre las relaciones prioritarias de tu negocio, como te gustaría respaldarlas y visualizar como te sentirías si pudieras responder a estas tres preguntas ¿Tus relaciones comerciales más importantes están documentadas? ¿ambas partes están claros de los detalles y relevancia de su relación comercial, incluyendo sanciones? ¿ese documento puede servir para resolver una discrepancia futura?, si esto resuena contigo, esta recomendación y pequeña actividad de análisis es para ti.

¡Que tus negocios y vida crezcan exponencialmente!